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Last Goodbye.

 It’s the last goodbye, I swear.  Tomorrow I am done with this pain, with this yearning and this cycle that never ends.  We’ll start fresh. From scratch. We’ll learn to start again.  But before anything comes, this is my goodbye.  And not just a goodbye to you, to us. To myself when I was with you.  This is goodbye to what I believed love was,  To what hurt me,  To the crushing pain of trying to fit in and being accepted. This is goodbye to the good times too. To being happy some days.  A goodbye to the laughs, and the tears, and the endless nights.  A goodbye to the concept of what I thought I needed to be,  To fulfill, To dream.  A goodbye to the expectations,  And the stupid romantic ideation of what a relationship must be.  This is a goodbye because this is the last day I will allow myself to feel this.  This is the last day I cry hopelessly thinking of everything I could have done better.  The last day ...

Si estoy fuera una cita

  Si esto fuera una cita, te diría que te ves increíble desde el primer momento en que te vea entrar al lugar.  Me acercaría a abrazarte con una sonrisa.  Haría que al abrazo durara una vida entera mientras el olor de tu cabello se impregna en mi ropa.  Si esto fuera una cita, buscaría una manera de mi mano rozara la tuya, constantemente para sentirte cerca.  Te miraría a los ojos, aunque me cuesta mucho trabajo mirar a alguien a los ojos, para hacerte sentir que eres la persona más importante del lugar en el que estemos.  Te escucharía con atención, grabando cada detalle de tu cara y tu sonrisa mientras me cuentas lo que sea.  Te compartiría mi vida, y mis miedos y mis alegrías recientes.  Reiría contigo hasta que me doliera el estómago y la gente de a lado nos viera raro.  Claro, si esto fuera una cita y si tú quisieras que fuera una cita, me acercaría un poco. Para que tu pierna y mi pierna rozaran pero sólo un poco, solo un poquito para s...

Dear Past Me

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 Dear Past Me.  Well, I guess we didn't die.  Yesterday, we turned 32.  I bet you never thought we would get this far, right? Neither did I.  And you may ask, are we happy? are successful? was it worth it?  But honestly, I don't really have an answer.  Sometimes, we wish we didn't. We wish everything had ended when it was supposed to end so this sorrow and this pain, and this tiredness didn't take control of us.  Other times, we definitely think it was worth it because of them. The laughs and the smiles and the silly jokes. The adventures, and the drinks, and the late nights. The hugs, and the kisses, and the togetherness. They are the best part of you, so try to always keep them close. Because they are worth every second we are still here.   I don't really think it goes away, this feeling of not wanting to be here. That we might have to live with this forever, like our partner demon.  That the voice in our head saying "Like would b...

I don't feel like dancing.

A veces siento, que algo me falta. Que se rompió hace años y que no me di cuenta. Siento que se lo llevaron una noche, y ni siquiera me avisaron. La vida me dejó de sorprender, De maravillar con una sonrisa como si espera que algo pase. Cada vez tengo menos ganas de la magia, de la fantasía, del brillo de la novedad. Cada vez, siento más esta oscuridad. Oscuridad que puedo engañar con una cerveza, o con un pedazo de pastel. Pero al final esta, ahí, acechando a la distancia, esperando mi peor momento para caer conmigo. Animandome a fallar. ¿Qué más da si lo pierdes? ¿Qué más da si no ganas? ¿Qué más da si se acaba? A veces quiero luchar contra esto, quiero borrarlo e intentar volver a donde estábamos. A seguir luchando, y seguiré viviendo y seguir esperando. Pero ¿volver a cuando? Si todo esto siempre lo he sentido.  Si la vida dejó de tener sentido hace 11 años y hace 4, y hace 6 meses.  Quiero volver a un lugar, a un espacio y a una persona. A una persona qu...

A pesar.

A pesar de que no hablemos me gustaría poder decirte que todo está bien.  Que te extraño, y que a veces me gustaría mucho marcarte.  Que veo cosas y no puedo no pensar en ti,  en lo que hemos vivido,  en cuantas cosas no pasamos juntas.  A pesar de que no estes, creo que siempre te vas a estar aquí. Que siempre vas a estar en todos los rincones, en todas las cosas de mi casa.  Que las cosas cambian, y que la vida sigue, Que no podemos quedarnos quietos y que tú, Tú vas a seguir sin mi.  Así como lo has hecho, y así como deberías.  A veces me emperra que no estes.  Me emperra saber que no vas a volver, y que esto  Esto va a ser igual para siempre.  A pesar de que no hablemos,  quiero decirte que te quiero.  Que estos años no pasaron en vano.  Aprendí de ti a ser un cacho más valiente,  Un cacho más fuerte  y un cacho más inteligente, a veces.  Que todas las risas, y todas las salidas nadie nos lo va a qu...

Antes

 Yo que visité este lugar antes de el tiempo. Antes de ser quien soy ahora. Antes de ti y de mi.  Este lugar tan lleno de recuerdos y de viejos amigos. Puedo aún oler ese día y cerrar los ojos e imaginar que estoy aquí, hace 12 años, con mis sonrisa y mis sueños y aspiraciones. Con mis anhelos y mis ganas de comerme al mundo.  Antes de todos los errores, de todas las maldiciones.   Parece como si hubiera sido otra vida, otro tiempo, otra ciudad.  Antes de que desaparezca quiero experimentar que se sentía, que era estar lleno de vida.  Antes de que se vaya quiero cerrar los ojos y que todo vuelva a ser igual, por cinco minutos nada más.  Pero cada vez queda menos de ese recuerdo,  De esa vida,  De ese yo. 

Aquí donde ya no están.

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Los espero siempre, con la mirada ardiente y el corazón en mano. Aquí donde ya no están y dejaron huella. Aquí donde sus risas siempre van a ser suyas. Los espero con las copas, y con todos los pendientes, las historias de vida, y las lágrimas incontrolables. Los espero con un nudo en la garganta. Esperando poder volverlos a tener entre mis brazos. Los espero algún día, y a todas horas. En el espacio de mi casa, de mi alma y de mi corazón. Con un tequila, sus tamales favoritos y esa música que tanto les gusta. Con una sonrisa y la esperanza de que puedan visitarnos al menos allá. Allá donde no podemos verlos, pero sabemos que están. Aquí donde los sentimos cerca y siempre. Allá donde nos recuerdan y nos ven caer y levantarnos constantemente. Aquí donde no están, pero siempre van a estar.

El ladrón de los calcetines

Estoy hasta la madre que se me pierdan los calcetines. Tengo toda la vida perdiendo, no uno, no dos, sino millones de calcetines dejándome pedazos impares de tela que no van con ninguno de mis zapatos. A veces, me gustaba creer que era un pequeño ser que vivía en la lavadora. Que gustaba de irritar a los dueños de esta desapareciendo siempre uno, el de los calcetines favoritos. Pero nunca logré encontrarlo, y para mi esos calcetines pasaron a mejor vida. A veces, hasta me gusta creer que están en un lugar mejor. Una vez, mi padre me dijo que lo que pasaba era que las lavadoras eran un puente interdimensional hacia un universo que, obviamente se alimentaba de calcetines viejos y usados. Me gusta pensar que es así, y que cuando sueño, nado en un universo lleno de todos los pares de mis calcetines perdidos, de los favoritos, de esos suavecitos, de los que tenían delitos, de los de colorcitos. Que me abrazan y me dan la bienvenida, me dicen cuanto me han extrañado, como a su otro ...
Yo no extraño Guadalajara, ni extraño los momentos que pasamos. No extraño a la gente que dejé atrás y mucho menos a la gente nueva. No extraño, para nada, el clima raro y el pésimo transporte público Extraño su sonrisa Extraño las risas eternas, y la compañía, antes de que todo se fuera al carajo. Extraño el té, y esos sabores que ya no se encuentran A los fantasmas escondidos en la presuntuosidad y lentes de pasta. Extraño a los que les conté todo en algún momento y ya lo olvidaron. Extraño los poemas en el pasto y las clases sin sentido mi cocina oliendo a intento de comida, las películas que no veíamos. Extraño a la oveja negra y las noches cargadas de cerveza, de cigarro, y de pláticas de verdad. Extraño tal vez un recuerdo que nunca pasó o la infinita posibilidad de que pudiera haber pasado. Y ese constante martillar en mi cabeza de que la estoy cagando. No quiero extrañar una ciudad que me expulsó a la fuerza, que me dejó sin ganas y sin oportuni...

Because if you come any closer, I'm not letting you go.

Me gusta esta paz, esta calma éste saberme completamente equivocada. que todo lo que habia estado buscando estaba mal que todo lo que creí que era, al final nunca fue Me gusta sentirme tranquila de que ella está de que me quiere de que piensa en mi casi tanto como yo pienso en ella que las ganas de correr a sus brazos son iguales. y que ese pequeño hueco entre su cuello y su hombro sea el refugio a mi delirio constante. Me gusta esta ansiedad extraña de que vuelva a abrazarme de que sus dedos acaricien mi muñeca, que me sonría despacito. Me encanta saberme suya. que todo sea sencillo cuando está a mi lado Que al final, el mundo continúe, se haga pedazos, mientras yo tenga su sonrisa Me fascina sentirme feliz, completa, entera, en drogas, con ganas de vivir el mundo y de sonreír todo el tiempo y decir ridiculeces y de, por primera vez, no tener el puto control todo el tiempo.

No voy a admitir nada, nunca.

No quiero admitir que este otro trago es por ti Que es para olvidar que me siento así, Que este dolor en el pecho es real. No voy a admitir tampoco, ni siquiera ante mi misma lo mucho que me afecta, lo mucho que me importas. Lo mucho que me cala. Ni siquiera que me he convertido en esa persona que espera como pendeja un mensaje. Que revisa constantemente el celular, no vaya a ser que suene y no me de cuenta. Tampoco te voy a confesar la verdad, y que estas lágrimas, y estos gritos y estas sonrisas, y este júbilo falso es todo un engaño, o al menos es lo que me repito a mi misma. Tiene que serlo. Que no me muero por tocar tus manos, y sentir tu cuerpo, y besar tus labios. Y repito en mi mente todas las veces que pude haberlo hecho, y entonces me golpeo por idiota, por pendeja, por cobarde. Que no me da pavor si quiera pensarlo y entonces me retuerzo en mi propia ira. No voy a admitir que esa vez fui porque quería verte. Que no soy yo, y eres tú jugando este juego est...
Soy aquella que te ama a la distancia, en lo oscurito cuando nadie más está viendo. Soy la que te mira pensando en los infinitos de tu sonrisa. Que acaricia tus defectos con ternura. Me gustaría poder tocarte fuera de este imaginario, donde tú y yo somos reales. Y me quieres como yo te quiero y me tomas en tu mente y pasas tu mano, despacio sobre mis cicatrices. Sonríes porque sabes que duelen, pero ya no tienen que doler. Nunca más. Me tomas de la mano fuera de la oscuridad en la que aveces me someto, porque soy tonta porque soy masoquista porque me gustas mucho. Me sonries como yo te sonrio, y entrecierras esos ojos que esconden mundos. Me prometes que esta es la última vez, El último esfuerzo antes de que me rinda que decida que ninguna vale la pena. Pero tu sigues mirándome como siempre me has mirado y me abrazas despacio y con cariño. Y me susurras que me quieres, que me quieres mucho. Pero ¿Qué tanto es mucho? ¿Qué tanto, cuando sepas que yo te miro...
Te extraño solamente en domingo y cuando hace frio. Entre las 4 y las 8 y cuando quiero desesperadamente un cigarro. te extraño cuando creo que necesito a alguien y me acuerdo del olor de tu cabello y el sonido de tu risa. te extraño cuando me acuerdo de las promesas que te hice que probablemente nunca cumpla y de las que tal vez no te acuerdes. Te extraño más cuando me acuerdo como era y como eras tú conmigo y el mundo parecía un lugar diferente. Te extraño más cuando voy a nuestros lugares y le sonrió a nuestro recuerdo sentados en la memoria. En nuestro rincón secreto. Te extraño del verbo extrañarte no de necesitarte, no de quererte de regreso, no de que tengas que saberlo algún día.

A.

A veces te odio tanto que pienso que podría hacerte daño Como el que nos hemos estado haciendo desde que nos conocemos. A veces, me olvido que te quiero o te quise y solo pienso en lo malo en lo feo en lo que duele En tu estúpida mala actitud tu imbecil cobardía. A veces, o todas las veces, pienso que todas son las mismas. Que todas, como tú. Huíran pronto, con una sonrisa sombría arrazandolo todo. Me gusta pensar que no eres la culpable de mi inestabilidad emocional y que no te espero y que no te llamo en silencio por las noches. Pero creo que todo esto es mentira, y que despues de todo, no eres más que un silencio en mi cabeza. Un recuerdo entre mis hielos. Un beso en el aire. Un desliz en el vestidor de una cancha de tenis.

El texto mas cursi del mundo.

Tu sonrisa, mi mirada con los brillosos de ese día de enero. El calor que hacía el día que nos tomabamos la mano afuera del cineforo. El primer regalo que me diste de aniversario. El poema de Neruda que te recite cuando cumplimos 2 años. Mi sonrisa, tu mirada. el boleto de camión de nuestro primer viaje. Chuleta y tu maravillosa habilidad para perderlo. Los pastelitos que se te quemaron en el horno para mi cumpleaños. Mi beso de buenas noches. Tu mano sobre mi alma. Tu alma sobre mi espalda. Lo incomodo del sillón el día que conocí a tus padres. Los chocolates que te regalé cuando llorabas. Tú sonrisa el día que me pediste que me quedara.

Por que te odio en 65 palabras.

Te odio porque no sabes quererte, eres terca, obstinada. Te odio porque me haces sentir la persona mas insignificante del mundo, por que creo que nunca vas a entender. Te odio porque hueles a Pantene. Te odio porque me das por sentada y crees que por eso, siempre voy a estar ahí. Te odio tanto que a veces solo quiero arrancarte la garganta y besarte despacito.
El cuarto estaba vacío, desolado. Papeles tirados, la cama individual revuelta entre sabanas y ropa, cajas de pizza tiradas al rededor de el piso. Por la ventana, un Paris nublado, Paris lugubre, Paris solo. Él, sentado en ese escritorio de madera desgastado con las manos hundidas en su vasto cabello negro azabache, la mirada perdida en el horizonte. Ella del otro lado de la habitación, gritaba, frunciendo el ceño, moviendose por todos lados mientras agitaba las manos. Él la miraba cansado.  Aventó la silla y salió del cuarto, el encierro lo arrastraba lentamente a la locura. Su caminar parecía casi robotico, con ese ritmo pausado y constante, y esos ojos color miel impenetrables. Ella sonreía, estaban en un parque, mientras con las manos jugeteaba con una rosa que él le había dado. Se miraron por un momento, perdidos el uno en el otro.  La lluvia comenzó a caer por todo Paris. Él levanto la cara, solo, mientras las gotas y las lagrimas acariciaban sus mejillas busca...

Sant Jordi

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Levanté en alto mi espada, aquella figura imponente que se levantaba frente a mi hacía temblar hasta el mas escondido rincón de mi ser. Pero no podía fallar ahora, no ahora que estaba tan cerca. Mi mirada la busco entre tanta destrucción. La guarida de la bestia parecia nada mas y nada menos que un mundo post apocalíptico, tan lleno de basura, de muerte y de horror. La encontré por fin hecha un ovillo, casi en la esquina, su sedoso cabello aperlado le cubría la cara, que sostenía en agonia entre sus manos. Ninguno de nosotros estaba preparado para ver lo que pasaría a continuación. Volví la cabeza hacia el dragón con un tono desafiante, casi seguro de mi mismo. Desde sus fosas nasales se podía visualizar el suave humo de esa caldera hirviendo. << Alguna vez me llegue a preguntar como funcionaba eso del fuego y los dragones...>> Soltó un zarpazo de repente, sacandome de mi ensimismamiento. Apenas tuve tiempo de reacciona...

Tenkū no Shiro Rapyuta

Yo construiria un castillo en el aire. Lejos, flotante, inmenso. Donde nadie, ni el aire, ni las estrellas, nos pudiera alcanzar. A un lado del castillo, un lago con los animales mas hermosos de los 4 planetas. Para ti, y solo para ti, Un caballo Majestuoso, imponente, hermoso y enorme. A tu lado, siempre estaría un lobo fiel y sereno para cuidarte y hacerte compañía. Crearía un mundo enorme, fantastico, asombroso imaginario. Pero lejos, siempre lejos Para que no me alcances Para que no te haga pedazos.

She is...

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Ella es otoño y brisa, dolor y caricia. Ella es indiferencia, es soledad. Es todo lo que quieres de una persona y aún así, solo la observas y callas te regocijas tu propio invierno, para no verla. No poder encontrarte en ella. Es el caballo que relincha tu libertad y tu silencio que te puede liberar de tu propia automiseria compasiva. Pero también es hojas, esas ocres que caen y se rompen y mueren entre tus manos. Con inocencia, con ternura. Ella es el perro que espera con paciencia en tu puerta, que aúlla ante tu ausencia. Es la soledad de un día lluvioso De un café frio. Es la indecisión de los años preciados, el poder voltear la cara a la moneda con gusto y decir. Si puedo, si debo, no quiero. Ella es todas las cosas que tu no fuiste, y lo que no quiero seas. Lo es todo y sin embargo y apesar de todo. No quiero. No debo. No puedo.