Vamos a ponerle titulo a estas pendejadas
Hoy amanecí con encabronadas ganas de escribirte una historia.
Pero no cualquier historia, una que te dejara saber con mis letras lo que mis ojos callan, que se guardan hasta dentro del iris, no de mi alma.
El contarte sobre mis jodidas alergias estacionales, mis necias ganas de extrañarte y no poder hacer nada al respecto.
Y cuando puedo, el destino confabula en mi contra para que no pueda hacer nada. Como la vez que el camion chocó mientras yo me perdía en el cabello de la pelirroja.
Te podría volver a contar mis nauseas, pero cada vez son menos recurrentes, o de esas partes del cuerpo que reptan y aman.
Ah malditos (infatuables) amores que corren por la vida como unicornios con bigotes.
Pero no cualquier historia, una que te dejara saber con mis letras lo que mis ojos callan, que se guardan hasta dentro del iris, no de mi alma.
El contarte sobre mis jodidas alergias estacionales, mis necias ganas de extrañarte y no poder hacer nada al respecto.
Y cuando puedo, el destino confabula en mi contra para que no pueda hacer nada. Como la vez que el camion chocó mientras yo me perdía en el cabello de la pelirroja.
Te podría volver a contar mis nauseas, pero cada vez son menos recurrentes, o de esas partes del cuerpo que reptan y aman.
Ah malditos (infatuables) amores que corren por la vida como unicornios con bigotes.
Tengo ganas de subirme a un camion que me lleve a ningún lado, con la insolación y la bola de pendejos seguro se me ocurre algo.
Un cuento buchon.
No sabes que, no te necesito, puedo vivir claramente y sin duda alguna una semana sin ti.
Meh, a quien engaño. Te necesito casi tanto como a la sangre que corre por mis venas.
Aunque no te lo recuerde, ni te lo escriba, ni te lo recite despacito cerca del oido.
Apesar de que no lo grité por la calle, y haya tenido que gastar 80mil pesos para descubrir que eres el amor de mi vida.
Aunque a nadie le guste lo que pinches escribo.
Pinches sigue siendo una de mis malditas palabras favoritas, maldita también.
Así que apurare el sueño para que Morfeo deje de joder, y yo deje de escribir tanta pendejada.
Soy tan solo una ex-cumpleañera medio ebria, medio dormida, medio bruta, con delirios incoherentes de escritora frustrada.
No sabes que, no te necesito, puedo vivir claramente y sin duda alguna una semana sin ti.
Meh, a quien engaño. Te necesito casi tanto como a la sangre que corre por mis venas.
Aunque no te lo recuerde, ni te lo escriba, ni te lo recite despacito cerca del oido.
Apesar de que no lo grité por la calle, y haya tenido que gastar 80mil pesos para descubrir que eres el amor de mi vida.
Aunque a nadie le guste lo que pinches escribo.
Pinches sigue siendo una de mis malditas palabras favoritas, maldita también.
Así que apurare el sueño para que Morfeo deje de joder, y yo deje de escribir tanta pendejada.
Soy tan solo una ex-cumpleañera medio ebria, medio dormida, medio bruta, con delirios incoherentes de escritora frustrada.
Comentarios