¿Y ahora que?

Mi mente daba vueltas una vez mas, simplemente no volvia a comprender qe es lo que estab pasando aqui. El camino estaba marcado, las flechas encendidas, y mis pies caminaban por si solos. Pero habia algo, ese maldito sentimiento que ningun humano puede evitar, que hacia desviarme hacia ese camino. Hacia donde no se conoce la luz, donde no hay nada mas que incertidumbre y sin duda alguna dolor.
Cada vez mas, los pasos que daba me pesaban. Me costaba mas trabajo acostumbrarme a el camino que tenia que seguir, que queria seguir. Pero esque ese no era yo, no acostumbraba caer con la misma piedra dos veces. Y ahi iba otravez tras el mismo error sin darme cuenta que no era mas que otro juego de el.
-Vamos sigue tu puedes, ademas sabes que las cosas no funcionaran.- gritó Kushner desde un interior.
-Callate de una maldita vez!.- Me paré de golpe, mis piernas como todo mi cuerpo ya no reaccionaban y mi mirada se perdia en algun lugar lejano al final del camino donde todavia podia recordar mis motivos principales y mi razon para estar ahi.
-Vamos, ambos sabemos que quieres jugar. Que mas te da dar una vuelta por alla.- Señalo un bosque que parecia tan conocido, tan familiar pero completamente oscuro y peligroso. Sus arboles con una belleza escepcional, aunque en cierto modo no muy apreciada por mucha gente.
-Callate ya, lo unico que haces es meter cisaña, es intentar tirarme una y otra vez. Cada vez que he de sangrar tu ries porque venciste. ¡Pero no es asi! Si yo sangro tu sangras, si yo muero, tu mueres.- Las piernas titubearon y por un instante perdi el control, sentí como la tierra se caia, y como aquello que me mantenia amarrada al camino se desvanecia ligeramente.
Azoté en el piso, las fuerzas se habian escapado como muchas otras veces. La diferencia era, que yo estaba amarrada. Kushner habia tomado el control, mis momentos de debilidad eran su fuerte. Y asi solo esperaba ver que mas quedaba. ¿A donde conduciria?¿El bosque, el camino, la casa? Lo unico que quedaba preguntar era.
- ¿Y ahora que?.- Dije sin mucha esperanza. El esbozo una media sonrisa y rio.
-Ya veras...
Comentarios
te quiere,
Gabb